CALAMIDADES VARIAS


La vuelta de vacaciones ha sido para resolver un montón de fatalidades de este verano .

Partiendo de la primera fatalidad: se estropea el coche en el que pensamos salir de vacaciones, justo cuando iniciábamos la primera etapa, llevar el perro a casa de mi hermana. Menos mal que ocurrió en ese momento y pudimos volver a casa a por mi coche, cambiar todas las maletas y poner rumbo.

Luego fue la lucha con WINDOWS 7 en el ordenador de mi hijo. Recién comprado y de repente un día se bloquea sin posibilidad de rescatar la partición donde puedes restaurarlo desde cero. Tuve que pedir a la casa el disco de restauración, pues aún no habíamos realizado una copia de seguridad ( no tenía ni un mes), pagando los gastos de envío (34€) . A pesar de estar en período de garantía ese gasto lo tienes que asumir. Tras recibirlo y un arduo proceso de reinstalación (je,je) por fin se ha solucionado.

Por otro lado mi hija tuvo un descuido y se ha cargado la pantalla de su ordenador, que junto a que sólo ha recuperado 2 de las 4 asignaturas que le habían quedado, se ha quedado sin poder chatear por una temporada.

Después, al volver a casa después de unos días, las hormigas habían invadido la casa de nuevo. Y otra vez especialmente obsesionadas con los baños. Menos mal que habíamos echado un producto de esos que se echa una vez al año. Si no , las hormigas estarían literalmente haciendo su hormiguero por las paredes de casa. Ahora me da un poco de miedo volver a utilizar productos, no vaya a ser que nos intoxiquemos…

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DE VUELTA

Una semana de la vuelta de vacaciones y todo vuelve a la rutina, pero sobrecargada de guardias…
Llegar a Madrid y encontrarme con una nueva plaga. Esta vez hormigas. Han decidido que como hace tanto calor es mejor irse a su playa particular, así que aparecen de excursión por el cuarto de baño, atravesando un largo viaje de pasillo y dormitorios. A pesar de la crisis las hormigas no se han decantado por viajes cortos, hay otro baño más cerca de la terraza ( lugar del que vienen) e incluso han atravesado la cocina donde a pesar de ofrecerse mejores restaurantes, las altas temperaturas de la zona ( y las trampas antihormigas debajo de fregadero y nevera) han preferido otro lugar. Nacho está haciendo todo lo que puede para hacerles cambiar de opinión. El caso es que hay muchas mañanas que me tengo que duchar con un par de extraños reptantes.
Todo sigue igual en el trabajo, salvo que el ambiente de vacaciones conlleva un ritmo diferente del trabajo, al menos en el talante de los que vamos volviendo pero aún nos quedan unos días de descanso.